En un proyecto de interiorismo corporativo, la elección de los materiales no afecta únicamente a determinados elementos de forma aislada. Cuando un mismo acabado se utiliza en diferentes puntos del espacio, puede convertirse en un recurso para crear continuidad visual, coherencia y una identidad reconocible.
Un buen ejemplo es el edificio de oficinas situado en Castellana 35, Madrid, donde se encuentran compañías como Meta, Rothschild & Co y otras firmas. En sus zonas comunes se ha utilizado T-Bronze Granex de In-Metals en diferentes aplicaciones, consiguiendo que elementos con funciones muy distintas compartan un mismo lenguaje estético.
Un mismo acabado para diferentes aplicaciones
El T-Bronze Granex aparece de forma especialmente visible en los sistemas de control de acceso del vestíbulo. El acabado metálico en tono bronce transforma estos elementos funcionales en una parte más del diseño interior y los integra con naturalidad en el conjunto arquitectónico.
Su presencia continúa también en la zona de ascensores, donde vuelve a aparecer el mismo acabado. Esta repetición resulta especialmente interesante desde el punto de vista del diseño: el visitante no percibe cada elemento como una pieza independiente, sino como parte de una composición global.
La tercera aplicación puede verse en el directorio y la señalización de las oficinas. En este caso, el T-Bronze Granex enmarca la información de las distintas plantas y empresas del edificio, trasladando el mismo criterio estético a un elemento eminentemente práctico.
Continuidad visual en los espacios corporativos
El proyecto de Castellana 35 muestra cómo un acabado metálico puede utilizarse como hilo conductor entre diferentes zonas de un edificio. Su tono cálido contrasta con las superficies claras, el vidrio y los materiales más neutros del interior, aportando presencia sin dominar el espacio.
Además, la textura y los reflejos del T-Bronze Granex cambian ligeramente dependiendo de la iluminación y del punto de vista, algo que se aprecia especialmente al recorrer el vestíbulo y que puede observarse también en el vídeo del proyecto.
Este tipo de aplicaciones demuestra las posibilidades del acero inoxidable decorativo en proyectos de interiorismo, donde la elección de un mismo acabado para accesos, ascensores, señalización y otros elementos arquitectónicos permite construir una estética común y reforzar la personalidad del espacio.
Castellana 35 es un ejemplo de cómo el detalle y la elección del acabado pueden contribuir a definir la imagen de todo un espacio.









