En Makoto, restaurante japonés ubicado en C/ Marqués de Villamagna 1 (Barrio de Salamanca, Madrid), la experiencia no se queda solo en el plato. El espacio acompaña a una propuesta gastronómica que pone el foco en el sushi Edomae, la barra y opciones de omakase, además de una carta amplia pensada para disfrutar con calma.
En In Metals hemos participado en esta atmósfera con nuestro acabado Water Effect, aplicado en el techo para crear una superficie que parece estar en movimiento. A diferencia de un reflejo plano, el “efecto agua” genera una distorsión controlada: la luz se rompe y se reagrupa, devolviendo destellos, profundidad y un brillo cambiante que transforma el ambiente según la hora del día y el punto de vista. En un restaurante donde la precisión es parte del ritual, este tipo de textura aporta un contrapunto orgánico: una sensación casi líquida, silenciosa, que envuelve sin distraer.
El resultado se percibe especialmente en la zona de barra y comedor: el techo actúa como un gran plano de luz reflejada, multiplicando el calor de la iluminación y enfatizando los materiales del interior. Esa vibración visual refuerza la idea de experiencia.
Más allá de lo estético, elegir acero inoxidable decorativo tiene una ventaja evidente en proyectos de interiorismo: presencia, continuidad y carácter. Water Effect permite introducir un elemento protagonista sin recurrir a colores o gráficos; es textura, volumen y reflejo, todo en una sola piel.
Makoto es un buen ejemplo de cómo un acabado puede convertirse en parte del relato del lugar: no solo “decora”, sino que construye ambiente. Y cuando el objetivo es crear una experiencia memorable, esos detalles son los que marcan la diferencia.











